Que debes saber sobre Piedras en los Riñones [Urolitiasis]

Diciembre 16, 2016 en

En este tema a tratar hablaremos de puntos importantes de la urolitiasis, Considerando asi. Que es la urolitiasis, Cuáles son las causas de estas, Signos y Sintomas, Diagnostico, prevención y tratamiento.

La litiasis renal, también denominada urolitiasis o nefrolitiasis, es una enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en el interior de los riñones o de las vías urinarias (uréteres o vejiga).

Los cálculos renales se componen de sustancias normales de la orina, pero, por diferentes razones, se han concentrado y solidificado en fragmentos de mayor o menor tamaño.

Según el lugar donde se forma un cálculo (el riñón o la vejiga) se puede denominar cálculo renal o cálculo vesical, respectivamente.

Causas

Se pueden formar cálculos renales si la orina está saturada de sales que pueden producirlos, o bien, porque la orina carece de los inhibidores naturales de este proceso. Esto puede tener relación con otros factores:

  • Una disminución del volumen urinario.
  • Un incremento en la excreción urinaria de sustancias químicas que impiden la disolución de las sales que contiene la orina.

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Síntomas

las formas de presentación clínica en la litiasis renal son variables dependiendo del tamaño, composición y de la situación de los cálculos en el aparato urinario. Algunos pueden pasar desapercibidos.

  • Cólico nefrítico: Dolor en la zona lumbar o espalda baja que se irradia hacia el abdomen anterior y hacia los genitales; se produce por el taponamiento de la salida de orina del riñón y a veces provoca un dolor muy intenso.

    Es un dolor intermitente que se asocia a náuseas, vómitos, sudoración y sensación de hinchazón abdominal. No suele provocar fiebre.

  • Hematuria: Se produce por las lesiones que provoca el cálculo en su paso por la vía urinaria.
  • Infecciones de orina: Los cálculos renales pueden ser causa o consecuencia de infecciones frecuentes de la orina o cistitis.

Prevención

Una de las formas de prevención de esta afección es la corrección de los eventuales excesos de aporte de calcio, fosfato, oxalato y purinas.

Además, varias medidas dietéticas generales pueden permitir un mejor control de la enfermedad, como el incremento en la ingesta de líquidos, preferentemente agua (la primera y más simple de las medidas para prevenir la patología).

Es esencial seguir una dieta baja en calorías, con poca sal, limitando las proteínas animales, los azúcares y el alcohol. Tampoco son recomendables alimentos como el cacao, el café, el té, los frutos secos, etcétera.

Beber agua es una de las mejores formas de prevenir la litiasis renal

Tipos

Hay diferentes tipos de cálculos renales en función de la composición de las sustancias que los originan. Estos son los más comunes:

  • Cálculos renales formados por oxalato de calcio: Son los más frecuentes. Están constituidos de calcio y un ácido orgánico.
  • Cálculos renales compuestos por fosfato cálcico, que es un tipo de sal que combina calcio y fósforo.
  • Cálculos renales de ácido úrico, un compuesto formado cuando el organismo descompone sustancias denominadas purinas. Éstas se encuentran en algunos alimentos y bebidas.
  • Cálculos renales derivados de la rotura de proteínas: Más comunes en la infancia.

 

Uropatía obstructiva (UO)

El impedimento a la libre evacuación de la orina a cualquier nivel del tracto urinario, desde el riñón a la uretra, tiene unas consecuencias que dependen de la duración, la gravedad y de que la obstrucción sea unilateral o bilateral.

La UO mantenida produce un efecto deletéreo sobre el riñón con pérdida de su función, situación que puede evitarse con el adecuado tratamiento.

Las causas intrínsecas de UO son variadas, como tumores, cálculos, mieloma, coágulos, estenosis, alteraciones funcionales, entre otras.

Las extrínsecas pueden ser de origen retroperitoneal, inflamatorio, tumoral, infeccioso, vascular, ginecológico, prostático o gastrointestinal.

El dolor es variable dependiendo del sitio y de la rapidez de la obstrucción.

En casos de obstrucción ureteral bilateral completa, o unilateral en paciente con un solo riñón, se produce anuria. Si la obstrucción es parcial puede mantenerse la diuresis, mientras que de manera gradual se va instaurando una insuficiencia renal.

La obstrucción aguda a nivel del cuello vesical o uretra, producirá un cuadro de retención aguda de orina con globo vesical.

Las infecciones sobreañadidas producen sintomatología miccional.

La retención de sal y agua provoca hipertensión arterial, igual que pasa cuando se activan los mecanismos dependientes en las obstrucciones unilaterales.

La hematuria se produce por la propia causa de la obstrucción, por la distensión del tracto urinario o ex-vacuo.

  • Uropatía obstructiva baja:Requiere la colocación de un catéter vesical mediante sondaje retrógrado uretral o a través de punción suprapúbica.A continuación, se corrigen las alteraciones del medio interno que la UO haya podido producir.Posteriormente, cuando la situación general del paciente lo permita, se realizará el estudio diagnóstico que indique el tratamiento para la causa de la obstrucción.
  • Uropatía obstructiva alta:Si la uropatía obstructiva es unilateral completa o incompleta acompañada de infección o dolor importante, se impone el drenaje de la vía excretora obstruida mediante nefrostomía o cateterismo ureteral retrógrado, o cirugía, junto a los antibióticos.En caso de obstrucción alta bilateral o unilateral, con riñón único, puede ser necesaria la diálisis previa o posterior a la actuación instrumental o quirúrgica.Se recomienda derivar ambas vías excretoras.

Diagnóstico

Los cálculos que no causan síntomas se pueden descubrir durante un análisis microscópico rutinario de orina.

Por el contrario, los cálculos que producen dolor, en general, se diagnostican por los síntomas del cólico renal, junto con dolor de la zona lumbar e ingle o dolor en la zona de los genitales, sin una razón aparente.

Los análisis microscópicos de la orina pueden revelar la presencia de sangre o pus, así como también pequeños cristales que forman el cálculo.

Otras pruebas diagnósticas que se realizan son: radiografía de abdomen, urografía endovenosa, urografía retrógrada, ecografía abdominal y tomografía computerizada.

Tratamientos

El 95 por ciento de los cálculos situados en el uréter se expulsan espontáneamente en tres ó cuatro semanas, dependiendo de su tamaño y posición.

Cualquier cálculo no expulsado en dos meses requiere una actuación terapéutica. En función de una valoración de algunos factores, tales como la frecuencia de episodios de cólico, repercusión sobre la vía urinaria, etcétera,el especialista determinará el tratamiento más indicado, que puede incluir una actitud conservadora con tratamiento del dolor o una actitud intervencionista.

Actualmente, entre el 90 y el 95 por ciento de los cálculos pueden eliminarse mediante procedimientos poco agresivos, como la litotricia extracorpórea por ondas de choque, que consiste en romper los cálculos en pequeños fragmentos que se pueden expulsar más fácilmente (con una eficacia del 90 por ciento).

También es común la extracción endoscópica de los cálculos mediante ureteroscopia (a través de los propios conductos urinarios, uretra, vejiga, etc.).

A veces los cálculos de ácido úrico se disuelven gradualmente haciendo que la orina sea menos concentrada (por ejemplo, con citrato de potasio), pero los otros tipos de cálculos no se pueden eliminar con este método.

En circunstancias especiales, los cálculos más grandes que causan una obstrucción pueden obligar a realizar una intervención quirúrgica para poder ser eliminados.

Los cálculos renales son frecuentes y recurrentes, y en reposo no originan síntomas, salvo que obstruyan la salida de la orina.

Cuando el cálculo se mueve, es típico el dolor cólico intenso con hematuria, náuseas y vómitos. Puede haber infección urinaria y obstrucción.

Las complicaciones incluyen la pielonefritis ascendente y la hidronefrosis con atrofia del parénquima renal.

El tratamiento depende de la localización del cálculo, en el riñón o en las vías urinarias, y se prescriben analgésicos, espasmolíticos, sedantes y antibióticos, para disminuir los síntomas y favorecer la expulsión.

En ocasiones, se necesita realizar una manipulación instrumental o cirugía para la extracción de los cálculos.

La litotricia es una buena alternativa a la cirugía, siempre que esté indicada.

 

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